La joven británica Rachel Gow, de 29 años se suicidó porque no se había casado ni tenido hijos. le manifestó a familiares que ella no se encontraba “donde debería estar en la vida”.
Leer más
Categorías:
Internacionales
La joven británica Rachel Gow, de 29 años se suicidó porque no se había casado ni tenido hijos. le manifestó a familiares que ella no se encontraba “donde debería estar en la vida”.