Para aquellos que odian buscar un lugar para estacionar y temen realizar las maniobras para conseguirlo, hay posiblemente una solución a la vista.
No hay nadie dentro de un Range Rover en un estacionamiento de Las Vegas. Y, sin embargo, se mueve suavemente, localiza un lugar y comienza a entrar marcha atrás.
En medio de la maniobra, parece dudar un instante, vuelve a avanzar un poco y se ubica en una mejor posición. Como si un fantasma estuviera al volante.
No hay nadie dentro de un Range Rover en un estacionamiento de Las Vegas. Y, sin embargo, se mueve suavemente, localiza un lugar y comienza a entrar marcha atrás.
En medio de la maniobra, parece dudar un instante, vuelve a avanzar un poco y se ubica en una mejor posición. Como si un fantasma estuviera al volante.
