Después de 5 horas de haber ocurrido, los padres de una niña de 10 años en California, llamaron a la Policía para reportar que su pequeña había recibido un disparo.
Los padres tardaron mucho en hacer el reporte pues cuando su hija se despertó con un poco de dolor y ellos vieron su ropa interior manchada con sangre, pensaron que se trataba de su primer menstruación.
La niña dormía en su casa de Hayward, cuando a eso de las 2 de la mañana recibió una bala perdida de un tiroteo en los glúteos. Al despertarse para ir a la escuela, dijo a sus padres que sentía algo de dolor y ellos la revisaron, cuando vieron sangre en su ropa interior creyeron que estaba menstruando.
Por su parte la Policía indica que debido a que las heridas de bala fueron (afortunadamente) muy pequeñas, casi imperceptibles, los padres pudieron confundirse con facilidad. Desde este viernes, la niña permanece hospitalizada y se reporta como "estable".
Los padres tardaron mucho en hacer el reporte pues cuando su hija se despertó con un poco de dolor y ellos vieron su ropa interior manchada con sangre, pensaron que se trataba de su primer menstruación.
La niña dormía en su casa de Hayward, cuando a eso de las 2 de la mañana recibió una bala perdida de un tiroteo en los glúteos. Al despertarse para ir a la escuela, dijo a sus padres que sentía algo de dolor y ellos la revisaron, cuando vieron sangre en su ropa interior creyeron que estaba menstruando.
Por su parte la Policía indica que debido a que las heridas de bala fueron (afortunadamente) muy pequeñas, casi imperceptibles, los padres pudieron confundirse con facilidad. Desde este viernes, la niña permanece hospitalizada y se reporta como "estable".
