Una ONG sudafricana quiso demostrar la indiferencia que genera la violencia de género con un curioso experimento realizado en un barrio residencial.
En los primeros segundos se ve a un joven tocando la batería en medio de la noche. A los pocos minutos de comenzado su concierto casero, los vecinos se empiezan a acercar para hacerle notar que estaba haciendo mucho ruido y que debía detenerse. "Estos es una comunidad, ¿no lo sabía? No puede estar haciendo esto en el medio de un complejo", o "Está haciendo mucho ruido. Podemos oír cada golpe", son algunos de los comentarios de los vecinos.
En los primeros segundos se ve a un joven tocando la batería en medio de la noche. A los pocos minutos de comenzado su concierto casero, los vecinos se empiezan a acercar para hacerle notar que estaba haciendo mucho ruido y que debía detenerse. "Estos es una comunidad, ¿no lo sabía? No puede estar haciendo esto en el medio de un complejo", o "Está haciendo mucho ruido. Podemos oír cada golpe", son algunos de los comentarios de los vecinos.
