El artista californiano Gregory Kloehn compró un contenedor de basura a un precio de 2,000 dólares y lo convirtió en su casa mientras pasa una temporada en el barrio Red Hook, de Brooklyn, Nueva York.
Poco a poco ha acomodado al reducido espacio, en el que ha instalado electrodomésticos de acero, una ducha externa, una parrillada y hasta una zona acolchada para dormir. Además le colocó ruedas para que sea fácil de transportar, le abrió una mini puerta en uno de los costados y para tomar agua dispone de un tanque de 6 galones que puede poner en el techo.
Poco a poco ha acomodado al reducido espacio, en el que ha instalado electrodomésticos de acero, una ducha externa, una parrillada y hasta una zona acolchada para dormir. Además le colocó ruedas para que sea fácil de transportar, le abrió una mini puerta en uno de los costados y para tomar agua dispone de un tanque de 6 galones que puede poner en el techo.